La ulcera varicosa es la consecuencia más grave de la mala circulación venosa y de las varices, se considera la última etapa de la enfermedad. Además de las varices, otro causante de la ulcera varicosa son los defectos y deterioros en venas profundas. La presión sanguínea aumenta en las venas transfiriéndose a la piel y provocando una úlcera o necrosis. Se manifiestan como lesiones en las piernas con pérdida de sustancia sobre la piel dañada por una dermatitis. Una vez que aparece la ulcera varicosa resulta muy complicado que esta llegue a cicatrizar por completo y suele reaparecer. Por tanto, una vez ha cicatrizado es fundamental cuidar tanto la circulación como la piel para evitar la cronicidad.

Las ulceras varicosas afectan y deterioran la calidad de vida por que impiden realizar diversas actividades cotidianas  e impiden llevar a cabo una vida laboral normal. Cuando la causa de la ulcera varicosa es la alteración del sistema venoso profundo, ésta tardará más en curarse y tendrá más posibilidades de reaparecer. Para tratar el problema de la insuficiencia venosa se utilizan medicamentos especiales que alivian el dolor y que mejoran la circulación, además de técnicas como la cirugía o la esclerosis con microespuma.

El mejor tratamiento para la ulcera varicosa es la prevención, ya que no es una enfermedad en sí misma, sino la evolución de una mala circulación venosa. El tratamiento más utilizado es la compresión con vendajes que evitan que la sangre se estanque y el uso de apósitos que, favorecen la curación y evitan infecciones. También pueden realizarse injertos de piel en la ulcera varicosa para conseguir la cicatrización total de la piel. Otro tratamiento es la intervención quirúrgica que puede ser cirugía abierta o cirugía endoscópica. Este último tipo de cirugía es una técnica novedosa en el tratamiento de la ulcera varicosa pero con algunas limitaciones como es el acceso a las venas del tobillo, dónde se localizan una gran parte de las ulceras varicosas. Para terminar os dejo algunos consejos que os ayudarán a prevenir la aparición de una ulcera varicosa:

  • Evita el sobrepeso, haz ejercicio físico y lleva una dieta equilibrada para mantener una correcta circulación venosa.
  • Evita actividades que te obliguen a mantener la misma postura durante mucho tiempo.
  • Utiliza medias de compresión para favorecer el retorno de la sangre.
  • Termina la ducha con agua fría aplicando un masaje desde los tobillos y evita las altas temperaturas en general.