Hemorroides y tratamientos

Las hemorroides, conocidas popularmente como almorranas, son una enfermedad que, según cálculos mundiales, afecta al 50% de la población alguna vez en su vida. Las hemorroides aparecen cuando se dilatan e inflaman las venas de los plexos venosos del recto o del ano. Cuando las venas afectadas se localizan en el recto se encuentran cubiertas de mucosa y se denominan hemorroides internas. Cuando el problema afecta a la parte exterior del ano las llamamos hemorroides externas. Se pueden dar casos en los que sean mixtas. Las hemorroides tienen cuatro etapas o grados:

- En la primera etapa, la hemorroide aparece en el tejido submucoso y puede sangrar al defecar.

- En la segunda, sobresalen al expulsar las heces pero se suelen desinflamar y vuelven a su lugar cuando cesa el esfuerzo.

- En la tercera, salen al defecar y es el paciente el que debe ayudar a introducirlas con la mano.

- En la cuarta, las hemorroides permanecen prolapsadas e inflamadas permanentemente. Suelen ser hemorroides sangrantes y congestivas.

Hay diversas causas que favorecen la aparición de las hemorroides, tales como factores hereditarios, estreñimiento, diarrea, envejecimiento, obesidad, factores nutricionales y ocupacionales, es decir, permanecer muchas horas de pie o sentado. El embarazo es otro factor de riesgo muy habitual de las hemorroides que, por lo general, desaparecen después del parto.

  • SÍNTOMAS DE LAS HEMORROIDES.

Algunos de los sintomas más habituales de las hemorroides son el sangrado rectal o rectorragia, molestias al evacuar el intestino, comezón, sensación de ardor en el recto, humedad anal, dolor, secreciones mucosas o sensación de alguna protuberancia anal. Una de las complicaciones de esta patología son la anemia y las hemorroides trombosadas que, tienen lugar cuando se produce una estrangulación de las hemorroides a causa de una trombosis subyacente. Si tiene alguno de estos sintomas, acuda a un medico especialista para que le haga un diagnostico. Deberá someterse a un análisis para comprobar si hay o no anemia y a una inspección del ano (exámen rectoscópico). Es importante que un doctor especialista en coloproctologia realice una rectoscopia o colonoscopia para descartar que el sangrado rectal se deba a otras enfermedades como tumores en el colon.

  • TRATAMIENTOS PARA HEMORROIDES.

Aunque existen distintos tratamientos para curar las hemorroides, lo mejor es prevenirlas. Es muy importante tomar medidas para prevenir la aparición de las hemorroides como llevar una dieta rica en fibra, cereales, salvado, frutas y verduras; beber abundante agua, zumos y mantener un ritmo intestinal.

Si ya han aparecido, algunas pautas generales que le ayudarán a aliviar los sintomas de las hemorroides son mantener una correcta higiene anal, evitar frotarlas con papel higiénico, limpiar el ano con baños de agua tibia, evitar el estreñimiento y las diarreas, no consumir alcohol, cafe ni comidas muy sazonadas o picantes y  no realizar demasiados esfuerzos durante la evacuación para evitar el sangrado y el prolapso. Cuando las hemorroides se encuentran en una fase avanzada, se recomienda aplicar compresas frías para aliviar y desinflamar la zona. Durante el día conviene alternar los baños de asiento con agua caliente para calmar la inflamación.

La homeopatia y la medicina natural son una alternativa que ofrece resultados efectivos en muchos casos de hemorroides, especialmente en los casos de hemorroides infantiles. Plantas medicinales como el castaño de indias, hammamelis, ruscus o vid roja tienen numerosos beneficios para la circulación y para combatir la hemorroides. También podemos aprovechar los remedios caseros y naturales antihemorroides para aliviar las molestias. Los supositorios, cremas y pomadas son un tratamiento transitorio para el alivio sintomáticos de las hemorroides y no son eficaces para el tratamiento de las hemorroides internas. Siempre que sea posible, cuando las hemorroides están prolapsadas, deberemos presionarlas suavemente para introducirlas en el recto y bajar así la inflamación.

Cuando las hemorroides alcanzan un grado avanzado, sangran a menudo, están trombosadas y sobresalen al exterior de manera irreductible es necesario tratarlas con cirugia. La hemorroidectomia es la operación más utilizada para eliminar las venas hinchadas alrededor del ano. Hay que operar cuando otros tratamientos menos invasivos no han sido efectivos para la curación o mejora de las hemorroides. La operación se realiza con anestesia general o local. Existen dos técnicas: una es abierta porque se extirpan las hemorroides y se espera a que la herida cicatrice, la otra es cerrada porque se cierra la herida.

Otra técnica es la hemorroidopexia que utiliza engrapadoras para eliminar el tejido sobrante. El tratamiento más actual es la hemorroidectomia con laser, que permite operar las hemorroides con anestesia local y la recuperació es muy rápida.

Con la evolución de la medicina han surgido otros tratamientos minimamente invasivos que se emplean sobre todo para curar hemorroides de primer y segundo grado. La intervención no necesita hospitalización, el postoperatorio es leve y rara se presentan complicaciones. Los tratamientos más frecuentes son:

- Ligaduras con bandas hemorroidales (Banding): el doctor corta la circulación de las hemorroides ayudándose con una banda. Es el más efectivo de los tratamientos citados abajo.

- Fotocoagulación con rayos infrarrojos: se queman las hemorroides.

- Fotocoagulación con laser.

- Escleroterapia: se eliminan las hemorroides a través de una inyección con sustancias químicas.

- Crioterapia: se congelan las hemorroides.

- Procedimiento para prolapso y hemorroides (PPH).

- Desarterialización hemorroidal transanal (THD).

Antes de tomar ninguna decisión, sírvete de todas las fuentes de información a tu alcance (foros, conocidos,…) para elegir la mejor clinica y los mejores medicos. De esta manera te asegurarás de que te han dado un diagnóstico acertado y de que las técnicas y tratamientos recomendados son los más adecuados para tu caso.

* Más información sobre hemorroides internas.

Varices en el embarazo

Las varices son una enfermedad del aparato circulatorio que afecta más a las mujeres que a los hombres. Una gran parte de las mujeres embarazadas sufren las molestias de las varices que se manifiestan con dolor muscular, calambres, sensación de piernas cansadas y pesadez, inflamación, etc.

Durante el embarazo suceden muchos cambios en el cuerpo de la mujer que favorecen la aparición de las antiestéticas y potencialmente peligrosas venas varicosas. Los cambios más significativos son el aumento de la presión del útero sobre las venas de las piernas, el aumento de la presión sanguínea en general, las hormonas segregadas en esta etapa relajan las paredes de las venas, disminuye la tensión arterial, el aumento de peso, etc. La predisposición genética aumenta la probabilidad de que aparezcan varices en el embarazo.

Todos estos cambios cardiovasculares y hormonales se producen con el fin de llevar al bebé toda la sangre cargada de oxígeno y nutrientes que necesita para su crecimiento, por eso, realmente, la aparición de varices en el embarazo pone de manifiesto que la gestación se está llevando a cabo con éxito. El problema suele agravarse durante el tercer trimestre del embarazo. El bebé es cada vez más grande y comprime la vena cava inferior y las venas pelvicas, dificultando el retorno de la sangre al corazón.

Las varices en el embarazo no quedan circunscritas únicamente a las piernas, también pueden aparecer varices pélvicas, varices vulvares o vaginales y hemorroides. Las hemorroides son la dilatación de las venas del ano o del recto, pueden ser internas o externas según dónde se localicen. El embarazo origina hemorroides en la mayoría de las embarazadas a causa del crecimiento del útero que impide el correcto drenaje de la pelvis y de la zona anorectal. Aunque puede haber casos complicados con riesgo de intervención quirúrgica de urgencia ante el mínimo aumento de la presión venosa, por suerte, la mayor parte de las embarazadas que sufren este problema no tienen demasiados síntomas o no llegan a tener complicaciones. Otra patología poco frecuente pero tampoco demasiado extraña son las varices en los genitales durante el embarazo. Causan dolor y suelen desaparecer después del parto. Se recomienda lavar los genitales externos con agua fría, secar la zona sin frotar y utilizar ropa interior de algodón. Consulta inmediatamente a tu ginecólogo ante la menor alteración de esta zona.

El problema de las varices en el embarazo no suele ser severo y mejora notablemente tras el parto. Muchas de las varices pueden desaparecer en los dos meses posteriores al parto o se estabilizan en el peor de los casos. Antes de pedir al especialista la aplicación de un tratamiento para varices es muy recomendable esperar a que el cuerpo se estabilice para hacer un balance real de la situación. A pesar de esto, lo cierto es que todas las mujeres tienen el riesgo de sufrir varices en el embarazo, por eso es aconsejable seguir una serie de pautas para prevenir la aparición o mejorar su estado. Estos consejos son los mismos que deberíamos seguir todos para prevenir la aparición de varices en general:

- El sobrepeso aumenta el riesgo de aparición de varices en el embarazo, evítalo.

- Son recomendables las medias especiales para varices, sobre todo si vamos a permanecer demasiado rato de pie o sentados.

- Evita estar en la misma postura durante mucho tiempo: camina, levántate, estira la piernas, eleva los talones y contrae las puntas de los pies para agilizar la circulación.

- No utilices ropa demasiado ajustada ni tacones muy altos.

- No cargues cosas demasiado pesadas.

- Procura no resfriarte.

- No fumes, el tabaco perjudica la circulación sanguínea.

- Evita el sol directo, dilata las venas y dificulta el retorno venoso.

- Duerme con las piernas elevadas para mejorar la circulación en los miembros inferiores.

- Ejercicio físico para combatir las varices en el embarazo: camina, monta en bici, nada,…