Aunque algunas personas poco podrán hacer para prevenir las varices porque una de sus causas es la herencia genética, sí que es posible retardar su aparición, detener el avance de la enfermedad y mejorar los síntomas notablemente si siguen las pautas y el estilo de vida adecuado. Ya sabéis que, el mejor tratamiento que hay es prevenir la varices en la medida de lo posible.
Aquí os dejo una serie de pautas y consejos que os serán de gran ayuda para prevenir las varices o mejorarlas en gran medida si ya han aparecido:
- Es importante evitar el sobrepeso y llevar una dieta equilibrada rica en fibra. Modera el consumo de grasas, alcohol, dulces, sal, etc.
- Evita permanecer demasiado tiempo de pie o sentado. Si por cuestiones laborales no es posible, intenta dar pequeños paseos cada dos o tres horas y dar hacer una caminata diaria de media hora. Utiliza medias de compresión si es necesario. Haz ejercicio moderado en tu tiempo libre para contrarrestar y favorecer la circulación sanguinea. Aquí te dejo una tabla de ejercicios para prevenir las varices.
- Para prevenir las varices no se recomienda exponer las piernas al sol o a otras fuentes de calor como calefactores, duchas de agua muy caliente, etc. Alterna agua fría y tibia en la ducha.
- No utilices ropa muy ajustada ni tacones muy altos para favorecer el retorno venoso.
- Utiliza geles y cremas de efecto refrescante especialmente pensados para prevenir las varices. Dedica unos minutos diarios a aplicarlos dando un masaje en las piernas de forma ascendente.
- No cruces las piernas y elévalas a una altura superior a la del corazón cada día. Coloca una almohada debajo de las piernas para dormir.
- Siempre que puedas, aprovecha para andar descalzo sobre la arena, césped u otro suelo natural.
Ya sabes, sigue un estilo de vida saludable y estos consejos para prevenir las varices. Si han aparecido puedes mejorar su aspecto, aliviar sus síntomas y retardar su evolución.
La ulcera varicosa es la consecuencia más grave de la mala circulación venosa y de las varices, se considera la última etapa de la enfermedad. Además de las varices, otro causante de la ulcera varicosa son los defectos y deterioros en venas profundas. La presión sanguínea aumenta en las venas transfiriéndose a la piel y provocando una úlcera o necrosis. Se manifiestan como lesiones en las piernas con pérdida de sustancia sobre la piel dañada por una dermatitis. Una vez que aparece la ulcera varicosa resulta muy complicado que esta llegue a cicatrizar por completo y suele reaparecer. Por tanto, una vez ha cicatrizado es fundamental cuidar tanto la circulación como la piel para evitar la cronicidad.
Las ulceras varicosas afectan y deterioran la calidad de vida por que impiden realizar diversas actividades cotidianas e impiden llevar a cabo una vida laboral normal. Cuando la causa de la ulcera varicosa es la alteración del sistema venoso profundo, ésta tardará más en curarse y tendrá más posibilidades de reaparecer. Para tratar el problema de la insuficiencia venosa se utilizan medicamentos especiales que alivian el dolor y que mejoran la circulación, además de técnicas como la cirugía o la esclerosis con microespuma.
El mejor tratamiento para la ulcera varicosa es la prevención, ya que no es una enfermedad en sí misma, sino la evolución de una mala circulación venosa. El tratamiento más utilizado es la compresión con vendajes que evitan que la sangre se estanque y el uso de apósitos que, favorecen la curación y evitan infecciones. También pueden realizarse injertos de piel en la ulcera varicosa para conseguir la cicatrización total de la piel. Otro tratamiento es la intervención quirúrgica que puede ser cirugía abierta o cirugía endoscópica. Este último tipo de cirugía es una técnica novedosa en el tratamiento de la ulcera varicosa pero con algunas limitaciones como es el acceso a las venas del tobillo, dónde se localizan una gran parte de las ulceras varicosas. Para terminar os dejo algunos consejos que os ayudarán a prevenir la aparición de una ulcera varicosa:
- Evita el sobrepeso, haz ejercicio físico y lleva una dieta equilibrada para mantener una correcta circulación venosa.
- Evita actividades que te obliguen a mantener la misma postura durante mucho tiempo.
- Utiliza medias de compresión para favorecer el retorno de la sangre.
- Termina la ducha con agua fría aplicando un masaje desde los tobillos y evita las altas temperaturas en general.